Recurrentemente aparecen en los medios de comunicación y las redes sociales diversas informaciones sobre dispositivos comerciales que se presentan como elementos de “protección” frente a la radiación electromagnética asociada al uso de teléfonos móviles y redes inalámbricas.
Entre ellos destacan las denominadas “tarjetas” adhesivas, cuya difusión se ha visto amplificada por su presencia en dispositivos utilizados por figuras públicas y su promoción directa o indirecta por personas conocidas, lo que contribuye a incrementar su visibilidad y la credibilidad percibida entre la población general.
Este contexto plantea un riesgo relevante desde el punto de vista de la salud pública y la comunicación científica, al poder inducir a interpretaciones erróneas sobre la naturaleza de la exposición a radiofrecuencias y sus posibles efectos sobre la salud.