La evidencia científica revisada por la OMS no permite establecer una toxicidad reproductiva general de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia
Un nuevo informe de síntesis elaborado por el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS) ha analizado una serie de revisiones sistemáticas encargadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para concluir que la evidencia científica disponible sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (CEM-RF) durante el embarazo y el desarrollo fetal no permite establecer, en términos generales, que estas exposiciones produzcan toxicidad reproductiva.







